Acción reivindicativa de Cáritas Diocesana
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Acción reivindicativa de Cáritas Diocesana

Las personas sin hogar vuelven a reivindicar sus derechos y su dignidad

Redacción · 22/10/2026
Las personas sin hogar han vuelto a reivindicar sus derechos y su dignidad en un acto reivindicativo, convocado, este jueves, por Caritas Diocesana de Segorbe-Castellón, en la plaza Huerto Sogueros de Castellón.
Este acto forma parte de la campaña “Un hogar, un lugar al que pertenecer” que Cáritas impulsa con motivo del Día de las Personas sin Hogar, que se celebrará este domingo 25 de octubre.

Hugo, un joven argentino, que reside en la Casa de Acogida San Pascual “El Pati” de Vila-real, recurso asistencial de Caritas Diocesana, ha leído el manifiesto en el que se recuerda que “cuando se habla de personas sin hogar, muchas veces se piensa solo en quienes están en la calle, en un banco, en una manta o en una habitación temporal”.

Las personas que duermen en la calle o que encadenan alojamientos temporales representan la cara más visible del sinhogarismo. Sin embargo, permanecen prácticamente invisibles quienes sobreviven en chabolas, caravanas, asentamientos o viviendas cedidas de forma precaria.

Mucho más que cuatro paredes

En el manifiesto se reivindica que “un hogar es mucho más que cuatro paredes”, ya que representa “donde una persona está segura” y “donde te sientes parte de algo”.

Quienes viven una situación de sinhogarismo no han perdido únicamente una vivienda. Muchas veces han perdido relaciones, oportunidades, salud, confianza, pertenencia y reconocimiento. Y han “sentido el peso de la soledad, del rechazo y de la indiferencia”.

 

 

Invisibles

El manifiesto también constata que demasiadas veces la sociedad mira a las personas sin hogar a través de una etiqueta: «sin techo», «indigente» o “ni siquiera nos miran, como si fuésemos invisibles”.

“Por eso hoy queremos pedir algo muy sencillo y, al mismo tiempo, muy profundo: que nos miren como personas”.

Derecho a la vivienda

Por último, se reclaman políticas públicas valientes para garantizar el derecho a la vivienda, al empleo, a la salud y a la protección social, y se incide en que “nadie debería vivir en la intemperie, ni ser excluido, ni privado del derecho de pertenecer” y, por todo ello, se alza la voz “por la dignidad, por los derechos, por la comunidad y por un hogar para todas las personas”.

El año pasado, Caritas Diocesana de Segorbe-Castellón atendió a 1.084 personas en situación de exclusión residencial. 593 no tenían ningún tipo de vivienda ni alojamiento y 491 lo hacían en habitaciones, infraviviendas o alojados en casas de conocidos o de familiares.