Los catalanes asfixiaron en todo momento a los de Pablo Hernández haciendo imposible el desarrollo del fútbol orellut.
El Castellón quería tomar las riendas del encuentro ante un recién ascendido, como es el Sabadell, pero los catalanes no daban un balón por perdido consiguiendo aburrir y desesperar a los locales.
Los de Ferrán Costa dispusieron de las mejores ocasiones pero su falta de efectividad impidió que inauguraran el marcador de Castalia. Al Castellón le costaba llegar a la meta arlequinada haciendo su fútbol habitual y recurría solo al balón parado para intentar crear peligro.
La segunda parte fue un calco de la primera, incluso se podría decir que mejoró el Sabadell sin que el Castellón encontrara nunca la forma de superar a los visitantes. Los de Pablo Hernández, desesperados, se fueron diluyendo ante la presión y el dominio catalán y al final, del mal el menos, pudieron conservar un punto que no es malo visto lo visto sobre el césped.

