El Grupo Municipal de Compromís en el Ayuntamiento de Castellón ha reclamado al gobierno de Begoña Carrasco que cumpla los compromisos adquiridos con el vecindario del PAU Gumbau en relación con las molestias derivadas de la actividad de Refeyme, especialmente en lo referente a la instalación de la pantalla acústica prometida por el Ayuntamiento.
La concejala de Compromís, Vera Bou, ha advertido que “este verano debía ser el de la solución a los problemas de ruido que sufren los vecinos y vecinas, pero a día de hoy siguen sin tener ninguna garantía de que la pantalla acústica vaya a ser una realidad”. Por ello, ha señalado que “si no se cumple el compromiso adquirido por el gobierno municipal, los vecinos comenzarán a hacer ruido porque están cansados de esperar”.
Bou ha trasladado las preocupaciones expresadas por la Asociación Vecinal Boulevard Blasco Ibáñez, que continúa reclamando información detallada sobre los eventos previstos en Refeyme. “La asociación lleva tiempo solicitando un listado de los actos programados y una comparativa con otros espacios de la ciudad, porque el gobierno municipal aseguró que no concentraría la actividad en esta zona. Sin embargo, los vecinos consideran que ese compromiso no se está cumpliendo”, ha explicado.
La concejala también ha recordado que el Ayuntamiento se comprometió a presentar a los representantes vecinales los pliegos técnicos de la licitación de la pantalla acústica antes de su publicación con el fin de consensuarlos. “Ya estamos en el mes de junio y todavía no se ha compartido ni consensuado ningún documento con el vecindario, a pesar de las promesas realizadas por el gobierno”, ha denunciado.
Para Compromís, esta situación está generando un creciente malestar entre los residentes del PAU Gumbau. “Los vecinos quieren ser escuchados y que se les trate con respeto. Han participado en reuniones, han trasladado propuestas y han esperado pacientemente, pero lo que reciben son retrasos y falta de información”, ha lamentado Bou.
Finalmente, la concejala ha advertido que la asociación vecinal estudia impulsar movilizaciones si el Ayuntamiento continúa sin dar respuestas. “Ya hemos visto en otros conflictos de la ciudad, como los relacionados con la gasolinera o con la planta, que cuando el Ayuntamiento no actúa ni escucha, el vecindario acaba organizándose. Todavía están a tiempo de cumplir su palabra y evitar llegar a esa situación”, ha concluido.

