Formado en la casa, Andrés ha sido un ejemplo constante de los valores que definen la identidad del club, destacando siempre por su esfuerzo, compromiso y trabajo diario, tanto dentro como fuera de la pista.
A lo largo de estos años, su trayectoria le ha convertido en una referencia para todos los jóvenes jugadores de la cantera, siendo un ejemplo de dedicación, constancia y sentido de pertenencia hacia los colores del Amics Castelló.
Más allá de su aportación deportiva, Andrés deja una huella imborrable en la entidad por su profesionalidad, compañerismo y la manera en la que ha representado al club durante toda su trayectoria.
Desde el Amics Castelló queremos agradecerle su entrega, su dedicación y todos los momentos vividos defendiendo nuestro escudo.
El club le desea la mayor de las suertes en sus próximos retos personales y profesionales y le recuerda que esta siempre será su casa.
Gracias por todo, Andrés.

