En el Día del Domund
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En el Día del Domund

Carta, para este domingo, del obispo D.Casimiro

D.Casimiro López · 18/10/2026

Este domingo, 18 de octubre, celebramos el Domund, la Jornada Mundial de las Misiones, instituida por Pío XI en 1926 en favor de la Obra Pontificia de la Propagación de la fe. Par el centenario de la Jornada, León XIV ha elegido el lema “Uno en Cristo, unidos en la misión”. El Papa nos exhorta a continuar con alegría y celo el camino misionero, que requiere corazones unidos en Cristo, comunidades reconciliadas y fraternas, y en todos, disponibilidad para colaborar con confianza y generosidad en la misión de hacer visible el amor de Cristo e invitar a todos al encuentro con Él.

La misión evangelizadora atañe a todos los bautizados, a cada uno según su vocación y condición de vida. En el centro de la misión está la unión de cada cristiano con Cristo vivo; es su fuente, alimento y meta. Porque ser cristianos es ante todo vivir en unidos con Cristo y permanecer en Él como los sarmientos en la vid (cf. Jn 15,4). De esta unión brota la comunión entre los creyentes y nace toda fecundidad misionera personal y comunitaria. Esto solo es posible en la escucha constante de su Palabra y en la gracia de los sacramentos. Cuanto más unidos estemos en Cristo, tanto más podremos cumplir juntos la misión que Él nos confía.

La misión pide la unidad de los discípulos “para que el mundo crea que tú (Padre) me has enviado” (Jn 17,21). Así oró Jesús a Dios-Padre. Estar unidos en la misión pide custodiar y alimentar la comunión y colaboración misionera, mirar a nuestros hermanos con ojos de fe, reconocer con alegría los dones que el Espíritu Santo suscita en cada uno y llevar las cargas los unos de los otros. La evangelización pide que las comunidades colaboren entre sí y se sienten responsables las unas de las otras.

La esencia de la misión es anunciar, vivir y compartir el amor de Dios, ofrecido en Cristo y llevar al encuentro con Él y su amor. Los apóstoles evangelizaron impulsados por el amor de Cristo y por Cristo (cf. 2 Co 5,14). A lo largo de los siglos, multitud de cristianos han dado la vida para dar a conocer este amor divino al mundo. La misión evangelizadora de la Iglesia continúa bajo la guía del Espíritu Santo hasta el fin de los tiempos. Para llevar a cabo la misión, Jesús prometió a sus discípulos el envío de del Espíritu Santo, que los fortalece para para ser testigos de Cristo en el mundo.

La misión es universal, no tiene límites geográficos. Así lo han entendido miles de misioneros y misioneras que hoy son testigos de Cristo, allá donde no ha llegado la Buena Nueva del amor de Dios. En este día del Domund los tenemos especialmente presentes en nuestra oración y les queremos mostrar también nuestra solidaridad fraterna con nuestra generosa aportación económica en la colecta de este día.

XCasimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón