- Los mensajes que califican a la inspección como “policía ideológica” o “comisarios ideológicos” demuestran un “deseo de controversia que se aleja de la función docente. Los inspectores seguiremos sembrando calma en las aulas porque la neutralidad ya reside en el currículo”
Susana Sorribes, presidenta de INSnovaE, considera “que la mejor educación es aquella que cuenta con el mayor número de inspectores en las aulas, compartiendo modelos de éxito. Cuando la burocracia nos obliga a permanecer en los despachos perdemos todos”, afirma.
“La supervisión, la neutralidad, la independencia de los ojos que permiten a la administración ver, saber y remediar. Eso es la inspección”. El mensaje lo defiende Susana Sorribes, presidenta nacional de INSnovaE (Inspectoras e Inspectores para una nueva Educación) que recuerda las palabras de Antonio Gil de Zárate, escritor y pedagogo, artífice del cuerpo que hoy conocemos como inspección educativa y que tomó forma en un Real Decreto de 2 de abril de 1849.
“Hoy seguimos ejerciendo aquella función”. La supervisión educativa que la LOMLOE, ley educativa vigente, reguló el 29 de diciembre del año 2020 y que la Ley 5/2026, de 31 de julio, de acompañamiento a los presupuestos de la Generalitat Valenciana también ha recogido en la sección 4.ª del capítulo VII.
“Profesionales al servicio de la mejor educación para nuestros alumnos. Un cuerpo que ejerce su función partiendo del principio de la neutralidad para evitar el adoctrinamiento en las aulas y que garantiza la independencia que recoge desde hace años la LOMLOE. La que la inspección asegura con la competencia que la ley le atribuye: la función de supervisión. Nada nuevo”.
Por este motivo, expone la presidenta nacional de INSnovaE sorprende que se etiquete a la inspección como “policía ideológica” o como “comisarios políticos”. “La inspección no tiene nada que ver con estas etiquetas. Somos un cuerpo independiente y profesional. Somos docentes que ejercemos una función regulada por ley. Con la independencia que nos garantiza el actual sistema democrático y con el deber de fomentar los mayores niveles de formación y aprendizaje entre nuestro alumnado”.
Por tanto, en este escenario el “deseo de controversia se aleja de la función docente” y por este motivo “los inspectores seguiremos sembrando calma en las aulas porque la neutralidad ya reside en el currículo”. Un marco legislativo que en su artículo 27 “reconoce el derecho a la libertad educativa y la defensa de los valores democráticos”.
Más inspectores en las aulas
Desde INSnovaE reivindican una vez más la necesidad de contar “con más inspectores en las aulas para ver, escuchar y compartir modelos de éxito que permiten elevar el nivel formativo en las aulas”. “Seremos una sociedad más formada y más capacitada cuanta mayor inspección ejerza sus funciones en los centros educativos. Porque ese sí es un problema, la carga burocrática que nos ata a los despachos y nos impide estar más presentes en las aulas”.
Para Sorribes, “caminar hacia ese modelo de presencialidad de la inspección en los colegios e institutos nos permitirá seguir mejorando la calidad docente en las aulas compartiendo experiencias de éxito. Exportando las buenas ideas de maestros y profesores y corrigiendo distorsiones que hemos de ver, conocer y resolver. Y para eso hace falta estar y supervisar”, ha concluido Sorribes.

