Unas cifras que mejoran notablemente los registros de la pasada edición, cuando la ocupación se situó en torno al 82%, y que confirman el creciente atractivo turístico de este evento para visitantes de fuera de la provincia.
La III edición del Festival Internacional del Viento ha cerrado sus puertas consolidándose como uno de los grandes reclamos turísticos del calendario de Castellón. El evento ha registrado durant el fin de semana una ocupación hotelera del 95% en los establecimientos del Grao y del 89% en el conjunto de la ciudad, unas cifras que reflejan el importante impacto económico y turístico generado durante el fin de semana.
Según los datos facilitados por ADEPLA, alrededor de 50.000 personas han participado en las diferentes actividades programadas durante el festival. A lo largo de las tres jornadas, miles de visitantes procedentes de Castellón, del resto de la provincia y de otros puntos de España han llenado las playas del Gurugú, el Pinar y el Serradal, así como el paseo Ferrandis Salvador y el entorno del Aeroclub.
La amplia programación, con más de 150 actividades dirigidas a todos los públicos, ha permitido que familias, aficionados al mundo de las cometas y visitantes de todas las edades pudieran disfrutar de una experiencia única junto al mar. Talleres infantiles, exhibiciones deportivas, actuaciones musicales, actividades de ocio familiar y propuestas participativas han convertido el litoral castellonense en un gran espacio de encuentro y convivencia.
La edición más internacional
Cabe recordar que la tercera edición del Festival Internacional del Viento ha sido también la más internacional desde su creación. Un total de 140 pilotos especializados procedentes de 22 países han participado en el evento, llenando el cielo de Castellón con más de 800 cometas de diferentes tamaños, formas y colores.
Las exhibiciones de vuelo acrobático, los trenes de cometas y las grandes figuras aéreas han vuelto a convertirse en uno de los principales atractivos para el público. A ello se ha sumado una destacada programación paralela que ha contribuido a reforzar el carácter familiar, participativo e inclusivo del festival.
Éxito de participación en el Aeroclub
Otro de los espacios con mayor afluencia ha sido el Aeroclub de Castellón, donde se desarrollaron algunas de las actividades más demandadas por el público. Los vuelos acrobáticos congregaron a numerosos asistentes durante las sesiones de mañana y tarde, mientras que los bautismos aéreos en avioneta completaron todas las plazas disponibles, con cerca de 250 participantes.
Del mismo modo, las 2.500 plazas ofertadas para los vuelos en globo aerostático se cubrieron en su totalidad, confirmando el gran interés que despiertan este tipo de experiencias dentro de la programación del festival y contribuyendo al éxito global de una edición que ha vuelto a situar a Castellón como referente nacional e internacional del mundo de las cometas.

