Es difícil, por no decir imposible, no sentir los bellos erizados, al menos para aquellos que conocemos este deporte, tras lo visto esta tarde.
No entraré en los resultados deportivos, sí en la belleza de una etapa donde los ciclistas demostraron, una vez más, que están hechos de otra pasta.
Me quedo con la excelente inversión, encabezada por nuestra Diputación, que ha supuesto el recorrido, las imágenes que la TV ha ofrecido de nuestra provincia y la belleza de las mismas.
Espero que sirva para de una vez convencer a algunos a los que todo les molesta que ciertas incomodidades, de tráfico o aparcamiento por ejemplo, merecen la pena para presenciar un espectáculo como el que los ciclistas nos han ofrecido hoy.
Del ciclismo no me sorprende nada, pero hoy Castellón puede sentirse orgullosa de ser la sede de un espectáculo deportivo del máximo nivel.

