Podemos afirmar, sin el más mínimo error, que vivimos instalados en la sinrazón.
Viajamos a China o al Vaticano sin poner orden en nuestra casa y aparentando que los problemas son ajenos, que no van contigo, a pesar de tener bajo sospecha delictiva a tu esposa, tu hermano, tus dos últimas “manos derechas”, un expresidente de tu partido, una fontanera, un portero de “puticlub”y posiblemente, en un futuro cercano, a Mercedes González y Manuel Llamas, la Directora General y el DAO de la Guardia Civil puestos a dedo por Marlaska.
A estos dos últimos, el juez Pedraz los está investigando por haber expedientado a guardias civiles incómodos. Entre ellos, al exdirector de la UCO, Rafael Yuste, por negarse a compartir con sus superiores información sobre las investigaciones que afectaban al Gobierno.
Algún colega ha llegado a afirmar que a cada cerdo le llega su San Martín.
Todo ello aderezado por cómplices necesarios como la extrema derecha catalana, Junts per Catalunya, los herederos de la E.T.A., Bildu, la oligarquía capitalista vasca, PNV, separatistas que odian España, Esquerra Republicana de Catalunya y, cómo no, toda la retrograda y atemporal extrema izquierda como Sumar o Podemos.
Curiosamente con éstos sí se puede gobernar y también curiosamente son éstos los que se niegan a una moción de censura porque presuponen que de una nueva convocatoria electoral saldría un Gobierno de coalición entre PP y VOX.
No seré yo quien alabe a VOX, mucho menos al actual, tampoco podemos lanzar las campanas al vuelo ante la posibilidad de tener un Presidente de Gobierno, tímido, titubeante y cobarde, uno de esos que da un pasito para adelante y otro para atrás y que nunca sabes por dónde va a salir como Alberto Núñez Feijóo.
Pero sí, es curioso que se pueda gobernar rodeado de la peor ralea y se tenga miedo a que VOX participe en la gobernabilidad de este país, estamos ante un cinismo supino.
Es aún más curioso que no se convoquen elecciones cuando el CIS, con el ínclito Félix Tezanos a la cabeza y con nuestro dinero llega a la conclusión de que a día de hoy el PSOE estaría doce puntos por encima del PP en intención de voto.
Claro que de un país donde se otorgan premios a personajes como Pere Navarro, Director General de Tráfico, puedes esperar cualquier cosa.
Solo falta que premien a Yolanda Díaz por su brillante cerebro y Óscar Puente por su oratoria.

