Benassal reivindica la nueva ruralidad como un espacio de innovación, comunidad y oportunidades
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Benassal reivindica la nueva ruralidad como un espacio de innovación, comunidad y oportunidades

El municipio acogió las Jornadas de Acción Rural en la Nueva Ruralidad, que durante dos días reunieron a universidad, administraciones, entidades y vecinos para reflexionar sobre el futuro de los pueblos

Redacción · 05/10/2026
Benassal acogió los días 25 y 26 de septiembre las Jornadas de Acción Rural en la Nueva Ruralidad: Arrels de Resiliència, un encuentro que convirtió al municipio del Alt Maestrat en un espacio de reflexión e intercambio de experiencias sobre el presente y el futuro del mundo rural.

Las jornadas, organizadas conjuntamente por el Programa de Extensión Universitaria de la Universitat Jaume I (PEU-UJI) y el proyecto interuniversitario RESINA, reunieron a investigadores, profesionales, administraciones, asociaciones y vecinos con el objetivo de abordar los procesos de transformación de los territorios rurales desde nuevas perspectivas sociales, económicas, culturales y comunitarias.

La alcaldesa de Benassal, Èlia Garcia Colom, participó en la inauguración junto con la vicerrectora de Cultura, Compromiso Social e Igualdad de la UJI, Raquel Agost, y reivindicó la necesidad de superar una visión del mundo rural centrada exclusivamente en sus problemas.

«Los pueblos rurales no somos solo territorios con dificultades. No somos solo despoblación, distancias, falta de servicios o envejecimiento. Nuestros pueblos también son conocimiento, experiencia, capacidad de organización, solidaridad e innovación», señaló la alcaldesa.

Garcia Colom destacó especialmente la importancia de que la universidad mantenga una relación directa con los municipios y de que el conocimiento circule en ambas direcciones. En este sentido, defendió que la investigación académica llegue al territorio, pero también que los conocimientos, las experiencias y las soluciones que nacen cotidianamente en los pueblos tengan presencia en las universidades, los proyectos de investigación y el diseño de las políticas públicas.

La alcaldesa también puso en valor la participación de la población rural en iniciativas como RESINA. «Nadie conoce mejor un territorio que las personas que lo habitan», afirmó, antes de defender que cualquier política pública destinada a transformar la realidad rural debe contar con las personas que viven esta realidad cada día.

Benassal, punto de encuentro sobre el futuro rural
Durante día y medio, las jornadas abordaron cuestiones como los cuidados y la comunidad, la economía de proximidad, la agroecología, la gestión comunal, la cultura, la participación ciudadana y las nuevas formas de innovación surgidas desde los propios pueblos.

El coordinador del proyecto RESINA, Xavier Ginés, presentó los resultados del trabajo desarrollado en nueve municipios piloto de Castellón, Cádiz y Navarra. La investigación ha permitido identificar 257 prácticas rurales relacionadas con cuestiones como la cooperación vecinal, el uso compartido de los recursos, los cuidados mutuos o la gestión comunitaria.

El encuentro puso así sobre la mesa la existencia de numerosas iniciativas que tradicionalmente han tenido poca visibilidad, pero que ofrecen respuestas propias ante los retos ecológicos, sociales y económicos de los territorios rurales.

Las diferentes mesas redondas permitieron conocer experiencias y reflexiones de representantes de la universidad, asociaciones, grupos de acción local, cooperativas y administraciones locales. Entre las participantes estuvo también Elia Calvo, concejala del Ayuntamiento de La Mata, que defendió la participación comunitaria y la necesidad de decidir conjuntamente el modelo de pueblo que se quiere construir.

La cultura ocupó igualmente una parte destacada del programa. En este ámbito participó Ruth García Montañés, del grupo joven Xalar de Benassal, en una mesa dedicada a analizar la cultura como derecho y como elemento de desarrollo de los municipios rurales.

Laboratorios ciudadanos desde el territorio
La segunda jornada permitió profundizar en el trabajo desarrollado por el PEU-UJI y, especialmente, en su red de laboratorios ciudadanos, concebidos como espacios de experimentación y creación colaborativa de proyectos surgidos desde las propias comunidades.

Durante la sesión se presentaron cuatro experiencias con una importante presencia de municipios del interior de Castellón: DescansLab de Vilafranca, Forcall Viu, el Mapa sensible de senderos naturales de Cinctorres y Escoles de Masos de Benassal.

Esta última iniciativa permitió mostrar el trabajo desarrollado en Benassal en torno al patrimonio de los masoveros y de la memoria vinculada a las antiguas escuelas de las masías, y ejemplificar cómo la recuperación del patrimonio, los conocimientos locales y la participación ciudadana pueden convertirse también en herramientas para reforzar la comunidad.

El encuentro sirvió, además, para avanzar en el debate sobre el futuro del Programa de Extensión Universitaria de la UJI y en la elaboración de su Libro Blanco, después de más de tres décadas de trabajo conjunto con los municipios del interior.

«Vivir en un pueblo debe ser una opción de vida con todas las garantías»
Desde el Ayuntamiento de Benassal se valoró especialmente que el municipio pudiera acoger un encuentro que situó a los propios pueblos y a sus habitantes en el centro del debate sobre la ruralidad.

Èlia Garcia Colom remarcó que el futuro de los municipios rurales pasa por generar oportunidades, retener y atraer talento, garantizar servicios y permitir que las personas puedan desarrollar su proyecto vital en el territorio. «Tenemos que conseguir que vivir en un pueblo no sea una limitación, sino una opción de vida con todas las garantías», defendió.

La alcaldesa reafirmó también el compromiso del Ayuntamiento de Benassal de continuar trabajando en esta dirección, con la defensa de los servicios públicos, el apoyo al tejido económico y social y la protección del patrimonio y del territorio.

Las Jornadas de Acción Rural concluyeron así después de dos días de trabajo, debate e intercambio de experiencias que permitieron reivindicar una mirada diferente sobre el mundo rural: no solo como un territorio que afronta problemas, sino como un espacio con capacidad para generar conocimiento, innovación, comunidad y soluciones propias ante los retos de futuro.