El presidente del Consejo de Enfermería de la Comunitat Valenciana (CECOVA), Juan José Tirado, ha reivindicado el papel estratégico de la Enfermería en la planificación y la toma de decisiones sanitarias durante la II Jornada de Enfermería de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Comunitat Valenciana, celebrada en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia. El presidente del CECOVA ha defendido que la enfermería “tiene que participar cada vez más en las decisiones sanitarias», porque su experiencia directa en los cuidados, la prevención y la atención a las personas resulta esencial para mejorar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad del sistema sanitario. Juan José Tirado ha destacado que la Enfermería no debe limitarse a ejecutar las estrategias diseñadas por otros profesionales, sino que ha de intervenir activamente en su planificación, evaluación y desarrollo. En este sentido, ha subrayado que la prevención constituye una inversión fundamental para evitar enfermedades, reducir complicaciones y optimizar los recursos asistenciales. «No podemos hablar de un sistema sanitario verdaderamente preventivo sin contar con las enfermeras y los enfermeros en los espacios donde se toman las decisiones», ha señalado el presidente del CECOVA. En el ámbito de la salud laboral, Juan José Tirado ha defendido la necesidad de avanzar hacia una «prevención inteligente» capaz de actuar sobre el origen de los riesgos y no únicamente sobre sus consecuencias. El presidente del CECOVA ha advertido del incremento del 490 % registrado en las bajas laborales relacionadas con la salud mental durante los últimos seis años, una evolución que ha calificado de «código rojo epidemiológico». Asimismo, ha reclamado una mayor presencia de la Enfermería del Trabajo en los órganos ejecutivos y de gobernanza de las organizaciones, con el objetivo de anticiparse a amenazas como el tecnoestrés y los efectos del envejecimiento de las plantillas. La jornada ha situado los cuidados preventivos en el centro del debate profesional bajo la premisa de que «lo esencial es invisible a los ojos», la conocida máxima de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Durante la apertura institucional, la directora de Enfermería del Hospital La Fe, Ana María Sanz, ha destacado que anticiparse a la enfermedad constituye una forma de cuidar «quizá menos visible, pero no menos importante» para construir «un sistema sanitario más humano, seguro y sostenible». Por su parte, Alejandro Cremades, enfermero y representante de la Dirección General de Salud Pública, ha definido la prevención como un «trabajo en la sombra que no se ve, pero sí se nota y mantiene sana a la población». Cremades ha puesto de relieve la importancia de coordinar la atención hospitalaria, la atención primaria y la salud pública, y ha aportado datos sobre el alcance de la actividad preventiva y vacunal de la red hospitalaria valenciana. En concreto, ha señalado que los hospitales de la Comunitat Valenciana administran casi 300.000 vacunas anuales y asumen más del 80 % de las dosis destinadas a viajeros internacionales. También ha explicado que la revisión activa de los listados de personas vulnerables para facilitar la inmunización frente al virus respiratorio sincitial ha permitido proteger a siete de cada diez personas de los colectivos destinatarios. Esta intervención ha favorecido, además, el aumento de las coberturas frente a otras enfermedades, como la gripe, la COVID-19, el neumococo y el herpes zóster, que han pasado de niveles habituales del 20-30 % a porcentajes del 60-70 % entre las personas a las que se dirigían estas recomendaciones. En el ámbito de la gestión hospitalaria, Carmen Montaner, adjunta enfermera de Medicina Preventiva de La Fe y promotora del encuentro junto con profesionales de los hospitales de Vinaròs, Castellón, Torrevieja y Manises, ha defendido la cohesión de los equipos preventivos como elemento imprescindible para mejorar los resultados asistenciales. Montaner ha presentado un cuadro de mandos informático que ha permitido identificar y cuantificar por primera vez a los 14.407 pacientes inmunocomprometidos del departamento de salud y comprobar que únicamente el 34 % estaba vacunado. A partir de este diagnóstico, el hospital ha establecido un plan de acción para incrementar la cobertura vacunal general de este colectivo hasta el 54 % en 2026 y alcanzar el 84 % en 2030. La experiencia ha mostrado cómo la incorporación de herramientas de información y seguimiento ha facilitado la identificación de necesidades y la planificación de intervenciones preventivas más precisas. La prevención de las enfermedades emergentes y reemergentes también ha ocupado un lugar destacado en el encuentro. Los participantes han analizado cómo el cambio climático, la globalización y el descenso de las coberturas vacunales durante la pandemia han contribuido a crear condiciones favorables para la propagación de infecciones. En este contexto, se han abordado los brotes de sarampión y tosferina vinculados a bolsas de población no inmunizada, así como la detección en España de infecciones por el virus del Nilo occidental, el dengue y la chikunguña. Entre las principales medidas preventivas se han señalado el control de los mosquitos vectores y la inmunización de las personas viajeras. La higiene hospitalaria ha contado igualmente con una experiencia innovadora desarrollada en La Fe mediante la aplicación de iones y nanopartículas de plata en superficies y biombos de unidades críticas. Según los resultados presentados, esta intervención ha reducido la presencia de patógenos ambientales del 14,2 % al 2,5 %, mientras que la colonización en pacientes se ha situado en el 0,4 %. La iniciativa ha puesto de manifiesto la importancia de evaluar nuevas estrategias para reforzar la prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria. En materia de seguridad clínica, la jornada ha defendido la capacitación de los mandos intermedios, el desarrollo de una cultura no punitiva y la retroalimentación constante como herramientas para favorecer la notificación de incidentes y errores sin daño. Estas medidas han permitido situar el aprendizaje de los equipos y la mejora continua en el centro de las políticas de seguridad del paciente. La clausura ha corrido a cargo de Mabel Bueno, vocal de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas, y de Natividad Tolosa, facultativa especialista en Medicina Preventiva de La Fe. Ambas han reiterado la importancia de los cuidados que evitan complicaciones y protegen a la población, recordando que «todo lo que prevenimos importa y mucho aunque no ocupe titulares». El encuentro ha evidenciado que la prevención, la vacunación, la vigilancia epidemiológica, la higiene y la seguridad clínica requieren equipos coordinados y profesionales de Enfermería con capacidad para liderar estrategias que repercutan directamente en la salud de la ciudadanía.
Comunidad Valenciana

El presidente del Consejo de Enfermería de la Comunitat Valenciana (CECOVA), Juan José Tirado, ha reivindicado el papel estratégico de la Enfermería en la planificación y la toma de decisiones sanitarias durante la II Jornada de Enfermería de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Comunitat Valenciana, celebrada en el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia. El presidente del CECOVA ha defendido que la enfermería “tiene que participar cada vez más en las decisiones sanitarias», porque su experiencia directa en los cuidados, la prevención y la atención a las personas resulta esencial para mejorar la calidad, la seguridad y la sostenibilidad del sistema sanitario. Juan José Tirado ha destacado que la Enfermería no debe limitarse a ejecutar las estrategias diseñadas por otros profesionales, sino que ha de intervenir activamente en su planificación, evaluación y desarrollo. En este sentido, ha subrayado que la prevención constituye una inversión fundamental para evitar enfermedades, reducir complicaciones y optimizar los recursos asistenciales. «No podemos hablar de un sistema sanitario verdaderamente preventivo sin contar con las enfermeras y los enfermeros en los espacios donde se toman las decisiones», ha señalado el presidente del CECOVA. En el ámbito de la salud laboral, Juan José Tirado ha defendido la necesidad de avanzar hacia una «prevención inteligente» capaz de actuar sobre el origen de los riesgos y no únicamente sobre sus consecuencias. El presidente del CECOVA ha advertido del incremento del 490 % registrado en las bajas laborales relacionadas con la salud mental durante los últimos seis años, una evolución que ha calificado de «código rojo epidemiológico». Asimismo, ha reclamado una mayor presencia de la Enfermería del Trabajo en los órganos ejecutivos y de gobernanza de las organizaciones, con el objetivo de anticiparse a amenazas como el tecnoestrés y los efectos del envejecimiento de las plantillas. La jornada ha situado los cuidados preventivos en el centro del debate profesional bajo la premisa de que «lo esencial es invisible a los ojos», la conocida máxima de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Durante la apertura institucional, la directora de Enfermería del Hospital La Fe, Ana María Sanz, ha destacado que anticiparse a la enfermedad constituye una forma de cuidar «quizá menos visible, pero no menos importante» para construir «un sistema sanitario más humano, seguro y sostenible». Por su parte, Alejandro Cremades, enfermero y representante de la Dirección General de Salud Pública, ha definido la prevención como un «trabajo en la sombra que no se ve, pero sí se nota y mantiene sana a la población». Cremades ha puesto de relieve la importancia de coordinar la atención hospitalaria, la atención primaria y la salud pública, y ha aportado datos sobre el alcance de la actividad preventiva y vacunal de la red hospitalaria valenciana. En concreto, ha señalado que los hospitales de la Comunitat Valenciana administran casi 300.000 vacunas anuales y asumen más del 80 % de las dosis destinadas a viajeros internacionales. También ha explicado que la revisión activa de los listados de personas vulnerables para facilitar la inmunización frente al virus respiratorio sincitial ha permitido proteger a siete de cada diez personas de los colectivos destinatarios. Esta intervención ha favorecido, además, el aumento de las coberturas frente a otras enfermedades, como la gripe, la COVID-19, el neumococo y el herpes zóster, que han pasado de niveles habituales del 20-30 % a porcentajes del 60-70 % entre las personas a las que se dirigían estas recomendaciones. En el ámbito de la gestión hospitalaria, Carmen Montaner, adjunta enfermera de Medicina Preventiva de La Fe y promotora del encuentro junto con profesionales de los hospitales de Vinaròs, Castellón, Torrevieja y Manises, ha defendido la cohesión de los equipos preventivos como elemento imprescindible para mejorar los resultados asistenciales. Montaner ha presentado un cuadro de mandos informático que ha permitido identificar y cuantificar por primera vez a los 14.407 pacientes inmunocomprometidos del departamento de salud y comprobar que únicamente el 34 % estaba vacunado. A partir de este diagnóstico, el hospital ha establecido un plan de acción para incrementar la cobertura vacunal general de este colectivo hasta el 54 % en 2026 y alcanzar el 84 % en 2030. La experiencia ha mostrado cómo la incorporación de herramientas de información y seguimiento ha facilitado la identificación de necesidades y la planificación de intervenciones preventivas más precisas. La prevención de las enfermedades emergentes y reemergentes también ha ocupado un lugar destacado en el encuentro. Los participantes han analizado cómo el cambio climático, la globalización y el descenso de las coberturas vacunales durante la pandemia han contribuido a crear condiciones favorables para la propagación de infecciones. En este contexto, se han abordado los brotes de sarampión y tosferina vinculados a bolsas de población no inmunizada, así como la detección en España de infecciones por el virus del Nilo occidental, el dengue y la chikunguña. Entre las principales medidas preventivas se han señalado el control de los mosquitos vectores y la inmunización de las personas viajeras. La higiene hospitalaria ha contado igualmente con una experiencia innovadora desarrollada en La Fe mediante la aplicación de iones y nanopartículas de plata en superficies y biombos de unidades críticas. Según los resultados presentados, esta intervención ha reducido la presencia de patógenos ambientales del 14,2 % al 2,5 %, mientras que la colonización en pacientes se ha situado en el 0,4 %. La iniciativa ha puesto de manifiesto la importancia de evaluar nuevas estrategias para reforzar la prevención de las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria. En materia de seguridad clínica, la jornada ha defendido la capacitación de los mandos intermedios, el desarrollo de una cultura no punitiva y la retroalimentación constante como herramientas para favorecer la notificación de incidentes y errores sin daño. Estas medidas han permitido situar el aprendizaje de los equipos y la mejora continua en el centro de las políticas de seguridad del paciente. La clausura ha corrido a cargo de Mabel Bueno, vocal de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas, y de Natividad Tolosa, facultativa especialista en Medicina Preventiva de La Fe. Ambas han reiterado la importancia de los cuidados que evitan complicaciones y protegen a la población, recordando que «todo lo que prevenimos importa y mucho aunque no ocupe titulares». El encuentro ha evidenciado que la prevención, la vacunación, la vigilancia epidemiológica, la higiene y la seguridad clínica requieren equipos coordinados y profesionales de Enfermería con capacidad para liderar estrategias que repercutan directamente en la salud de la ciudadanía.

La organización reclama un calendario detallado de actuaciones, información individualizada sobre los expedientes pendientes y una coordinación efectiva entre las administraciones para acabar con la incertidumbre que amenaza la recuperación del campo valenciano

Redacción · 27/10/2026

Dos años después de la fatídica DANA de octubre de 2024, la recuperación del campo valenciano sigue marcada por la falta de información, los mensajes contradictorios y la incertidumbre sobre las ayudas y las reparaciones pendientes, según denuncia LA UNIÓ. Cientos de agricultores y ganaderos continúan sin saber qué ocurrirá con todas sus parcelas afectadas, cuándo se ejecutarán las obras necesarias o en qué situación se encuentran sus expedientes.

Ante esta situación, la organización ha remitido una carta a la comisionada especial para la DANA, Zulima Pérez, en la que exige medidas urgentes para desbloquear los asuntos pendientes, aclarar los procedimientos y garantizar una coordinación efectiva entre el Ministerio de Agricultura, TRAGSA, el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la Generalitat Valenciana.

LA UNIÓ considera que el esfuerzo presupuestario realizado tras las inundaciones no puede traducirse en una sucesión de expedientes sin resolver, actuaciones sin calendario y agricultores que desconocen qué respuesta recibirán. La falta de información individualizada está generando indefensión y poniendo en riesgo la continuidad de explotaciones que necesitan recuperar su capacidad productiva para seguir adelante.

La publicación de un nuevo listado de parcelas el pasado 16 de octubre no ha resuelto la incertidumbre. Según las quejas trasladadas a LA UNIÓ, algunos titulares han comprobado que se han incorporado nuevas parcelas a sus expedientes, pero siguen sin tener información sobre otras muchas que también resultaron afectadas por la DANA. Esta situación impide a los agricultores conocer con precisión el alcance de las actuaciones previstas y planificar la recuperación de sus explotaciones. La organización denuncia, además, que no ha encontrado información oficial publicada sobre el inicio de la tramitación de los recursos de alzada. Según la información recabada por LA UNIÓ, estos recursos no se atenderían hasta que se publique el último listado, lo que prolonga todavía más la incertidumbre de los afectados.

A ello se añade la falta de claridad sobre si habrá nuevas relaciones de parcelas. LA UNIÓ ha recibido quejas de agricultores a los que TRAGSA ha llamado para ofrecerles la reparación de determinadas parcelas incluidas en sus listados, trasladándoles que no se publicarán más listados. Esta circunstancia genera dudas entre quienes todavía tienen terrenos afectados sin respuesta y no saben si podrán incorporarse a las actuaciones.

Otro de los problemas que preocupa a la organización es la situación de los agricultores que han adelantado por su cuenta las reparaciones de sus parcelas, caminos, instalaciones o infraestructuras de riego ante la necesidad de recuperar cuanto antes la actividad. Según las quejas recibidas, algunos titulares temen que aceptar ahora una reparación por parte de TRAGSA pueda impedirles cobrar las ayudas correspondientes por actuaciones que ya han realizado con sus propios medios. La falta de información clara sobre las condiciones, los procedimientos y las consecuencias de aceptar o rechazar las intervenciones está dificultando la toma de decisiones y puede generar nuevos perjuicios económicos. Para LA UNIÓ, no es admisible que los afectados tengan que decidir sobre actuaciones que afectan a sus explotaciones sin disponer previamente de información oficial, homogénea y por escrito. La organización reclama que se aclare qué parcelas se van a reparar, cuáles quedan fuera, qué actuaciones están previstas y cómo se tratarán los gastos asumidos previamente por los titulares.

En cuanto a las parcelas incluidas en el Dominio Público Hidráulico, LA UNIÓ pide que se informe de manera coordinada sobre las parcelas afectadas por esa delimitación y por posibles zonas de laminación, indicando sus efectos sobre la titularidad, el uso agrario, la superficie reparable, las compensaciones aplicables y los procedimientos de audiencia o reclamación disponibles.

La organización agraria también recoge el malestar de agricultores que observan cómo otras personas afectadas, incluso en situaciones que consideran similares, han recibido pagos mientras sus expedientes continúan sin resolverse. Estas diferencias, cuando no van acompañadas de una explicación clara sobre los criterios aplicados y el estado de cada expediente, alimentan la desconfianza y la sensación de agravio entre los damnificados.

La situación también afecta a los viveristas. LA UNIÓ ha recibido quejas de empresas que han reparado sus invernaderos y realizado importantes inversiones para recuperar su actividad, mientras que otros viveristas de menor dimensión aseguran que se les han denegado las ayudas o actuaciones solicitadas.

La organización considera imprescindible que se expliquen los criterios de concesión, las razones de las denegaciones y las vías disponibles para reclamar, con el fin de garantizar un trato transparente y evitar que la recuperación dependa de la falta de información o de interpretaciones diferentes de los procedimientos.

Cinco exigencias para desbloquear la recuperación del campo

Ante este escenario, LA UNIÓ reclama a la comisionada especial para la DANA y al conjunto de las administraciones implicadas que se adopten medidas concretas y verificables:

Listados completos y resolución de expedientes. Publicar las relaciones pendientes de beneficiarios y parcelas, aclarar si habrá nuevas actualizaciones y resolver expresamente las alegaciones y los recursos presentados.

Calendario público de las obras. Difundir una planificación detallada por municipios de los trabajos encomendados a TRAGSA, con identificación de las actuaciones pendientes y previsión de ejecución.

Un interlocutor técnico permanente. Designar una persona o unidad de referencia que responda con rapidez a las incidencias de los agricultores y coordine las consultas con los organismos competentes.

Claridad sobre las parcelas afectadas por el dominio público hidráulico. Establecer una respuesta coordinada sobre las delimitaciones de cauces y las zonas de laminación que afectan a terrenos agrícolas.

Protección de los derechos de los agricultores. Aplicar urgentemente los criterios de fuerza mayor para salvaguardar los derechos vinculados a las ayudas de la PAC y al viñedo, además de aclarar las condiciones de las reparaciones ya realizadas y las consecuencias de aceptar nuevas intervenciones.

LA UNIÓ insiste en que estas actuaciones requieren una coordinación efectiva entre el Ministerio, TRAGSA, el FEGA, la CHJ y la Generalitat Valenciana. No basta con publicar listados parciales o trasladar información de manera individual y contradictoria: los afectados necesitan respuestas oficiales, procedimientos claros y plazos concretos.

Dos años después, el campo sigue esperando soluciones

La organización agraria advierte de que la recuperación no puede darse por concluida mientras haya explotaciones que desconozcan qué parcelas se repararán, agricultores pendientes de una resolución o instalaciones que continúen sin una solución definitiva.

Dos años después de las inundaciones, la falta de certezas sigue condicionando las inversiones, la planificación de las campañas y la viabilidad de numerosas explotaciones. Para LA UNIÓ, la reconstrucción debe medirse por las soluciones que llegan efectivamente al campo, no únicamente por los presupuestos anunciados o las actuaciones recogidas sobre el papel.

Por ello, exige a la comisionada especial para la DANA que impulse una respuesta coordinada y urgente que permita cerrar los expedientes pendientes, aclarar las dudas y garantizar que ninguna persona afectada quede sin una respuesta motivada.

Carles Peris, secretario general de LA UNIÓ, considera que “los agricultores y ganaderos damnificados ya han soportado dos años de pérdidas, trámites e incertidumbre. Ahora necesitan soluciones, plazos y responsabilidades claras para poder recuperar sus explotaciones y mirar al futuro con garantías”.