La línea de actuación sobre la cual se trabaja es el aumento y mejora de primeras residencias en el casco urbano. Es decir, las bonificaciones existentes estarán destinadas exclusivamente a domicilios que son o serán los hogares del vecindario o las construcciones que son o serán negocios y establecimientos. En ningún caso serán bonificados proyectos sobre viviendas de uso turístico.
«La ayuda que proponemos desde el consistorio no es compatible con motivaciones patrimoniales o de especulación económica. La medida quiere facilitar la creación o la mejora de vivienda, de las vidas de las familias», ha explicado Alcon. De forma paralela, la medida también hace referencia al incremento de trabajo en profesionales asociados al sector de la construcción.
Las construcciones, instalaciones y obras que están incluidas en la rebaja fiscal son obras de nueva planta; obras de reforma, restauración, rehabilitación o demolición; obras de ampliación o modificación de edificaciones e instalaciones existentes; obras de cambio de uso o adecuación de espacios existentes, cuando sean sometidas al correspondiente control urbanístico; y cualquier otra construcción, instalación u obra que requiera licencia urbanística, declaración responsable o comunicación previa de acuerdo con la normativa aplicable.
Las bonificaciones por construcción o rehabilitación están designadas en la actualizada ordenanza fiscal reguladora del ICIO, con diferentes porcentajes según los diferentes casos y situaciones de los interesados hasta un máximo del 95% de rebaja fiscal. Así pues, las bonificaciones han sido pensadas de forma estructural para mejorar el contexto económico y social del municipio con la inclusión de casos como nueva actividad económica, relevo generacional y fomento de la ocupación, recuperación y regeneración de áreas urbanas prioritarias, rehabilitación integral y mejora de la eficiencia energética, aprovechamiento de energías renovables y energía ambiente o instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos, entre otros casos.

