Benassal volverá a convertirse los días 25 y 26 de julio en un gran escenario dedicado a los oficios tradicionales, la cultura popular y la memoria colectiva con la décima edición de la Fira d’Oficis. La cita recreará cerca de 30 oficios y trabajos tradicionales diferentes y reunirá más de 60 espacios y propuestas entre demostraciones, exposiciones, talleres, rutas, gastronomía y actividades participativas.
La alcaldesa de Benassal, Èlia Garcia, ha destacado que «la Fira d’Oficis es posible gracias a la implicación de todo un pueblo que abre sus casas, recupera herramientas, comparte conocimientos y mantiene vivas nuestras tradiciones».
«Alcanzar la décima edición demuestra la fuerza de una iniciativa que nació del propio pueblo y que se ha convertido en una de las citas más queridas y representativas de Benassal. Invitamos a vecinos y visitantes a pasear por nuestras calles y a vivir una experiencia que nos conecta con nuestras raíces», ha señalado Garcia.
La Fira d’Oficis nació en el año 2014 como una iniciativa surgida de la sociedad civil de Benassal con el objetivo de recuperar los trabajos tradicionales sustituidos progresivamente por la industrialización y preservar los conocimientos y la sabiduría popular. La implicación de los vecinos, las asociaciones, los comercios y los establecimientos locales ha permitido consolidarla como una de las principales citas culturales y turísticas del verano en el Alt Maestrat.
El valor cultural y comunitario del proyecto fue reconocido en el año 2016 con el Premi Seidia a la iniciativa colectiva, concedido por Maestrat Viu. Más de una década después de su nacimiento, la Fira mantiene su esencia participativa y continúa transformando el casco histórico de Benassal en una muestra viva de la forma de trabajar, convivir y celebrar de otros tiempos.
La programación comenzará el sábado 25 de julio, a las 10.00 horas, con el paseo guiado «El Balneari al segle XX» por la Font d’en Segures. A las 10.30 horas se abrirá el recinto y, media hora después, tendrá lugar la entrada del histórico coche de línea La Viajera, acompañado por motos clásicas.
Uno de los momentos centrales llegará a las 11.45 horas con la inauguración oficial de la Fira en el Museu de la Vida Rural, que este año celebra su décimo aniversario. La programación de la mañana se completará con una degustación de variedades tradicionales de tomate organizada junto a Connecta Natura.
Durante la tarde, el público podrá participar en actividades como la colada en los lavaderos de abajo, el ròssec infantil de Sant Antoni, las demostraciones de los emboladores, los talleres de ganchillo y bordado o la preparación de La Rècua. También se realizará la ruta de los bombardeos y, por primera vez en la historia de la Fira, se celebrará la llegada del arriero de la mano de los Kintos. La jornada concluirá con el Ball Pla en el Pati d’en Palanques y la visita nocturna «Volta pel Benassal fosc».
La Fira continuará el domingo 26 de julio con una demostración de siega tradicional en la avenida de Vilafranca, un taller infantil de elaboración de queso en el Museu de la Vida Rural, con la colaboración de Formatges El Poble Benassal, y la ruta guiada «Botigues i comerços del 1900». La mañana incluirá igualmente nuevas demostraciones de los emboladores y una actividad de esquileo de ovejas en el corral de los animales.
Por la tarde se recuperarán actividades cotidianas de otros tiempos, como hacer la colada y encalar en los lavaderos de Sant Roc. También habrá Gall Gallet y una nueva sesión del taller de ganchillo y bordado. La programación concluirá a las 19.00 horas con un homenaje a la radio y, a las 20.00 horas, con la fotografía de todas las personas que han colaborado en la organización.
· Cerca de 30 oficios y trabajos tradicionales
Durante el fin de semana, el público podrá conocer de cerca cerca de 30 oficios y trabajos que formaban parte de la vida cotidiana y de la economía tradicional de Benassal. La Fira mostrará el trabajo del carpintero, el cantero, el zapatero, el hojalatero, el panadero, el pastelero, el barbero, el charcutero, el apicultor, el fotógrafo minutero, el recolector de trufas, el recolector de setas y los torneros, así como las labores relacionadas con la piedra seca, el esparto, la llata, la costura, el ganchillo, el bordado y la elaboración de jabón.
La recreación incluirá igualmente trabajos tradicionales como la siega, el esquileo de ovejas, la colada en los lavaderos, el encalado de paredes, la elaboración de queso, la preparación de los animales de carga o las tareas de los emboladores. Muchas de estas actividades se realizarán mediante demostraciones en directo y talleres abiertos a la participación del público.
La recreación se completará con espacios dedicados al lagar y la degustación de vinos, los hornos, las antiguas charcuterías, las fruterías, los corrales de animales, las tabernas y los comercios del Benassal de 1900. De esta manera, la Fira permitirá descubrir no solo los oficios, sino también los establecimientos, las herramientas, los productos y las formas de relación social que configuraban la vida del municipio durante las primeras décadas del siglo XX.
Además, muchas de las actividades invitarán al público a experimentar los oficios en primera persona mediante talleres de queso, ganchillo, bordado o encalado, la yincana distribuida por el casco histórico y diferentes propuestas dirigidas especialmente al público infantil. El objetivo es favorecer la transmisión intergeneracional de unos conocimientos que forman parte del patrimonio inmaterial de Benassal.
Entre las exposiciones previstas destacan las dedicadas a las tiendas y los comercios del Benassal de 1900, las radios antiguas y los transistores, los vestigios de la Guerra Civil, el Ball Pla, los instrumentos musicales antiguos, las piezas de cerámica, los paisajes de Rob Matheson y la vida y la obra de Carles Salvador. La Fira también contará con un mercado de artesanía, espacios gastronómicos, tabernas populares, juegos tradicionales en la calle, animales y ambientación musical.
La Fira d’Oficis está impulsada por el Ayuntamiento de Benassal y cuenta con la colaboración de los vecinos, las asociaciones, los comercios y los establecimientos del municipio, protagonistas imprescindibles de una celebración basada en la transmisión de conocimientos, la convivencia y la defensa del patrimonio cultural.



