El sindicato reclama más medios de autoprotección, refuerzo de personal, una correcta clasificación de los internos y medidas contundentes frente a las agresiones al personal penitenciario.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado un nuevo y grave incidente en el Centro Penitenciario Castellón II, ubicado en Albocàsser. Esta madrugada un interno ha incendiado la celda que ocupaba dentro del módulo de aislamiento, un suceso que vuelve a poner de manifiesto los riesgos a los que se enfrenta diariamente el personal de Instituciones Penitenciarias y la necesidad de adoptar medidas estructurales para garantizar su integridad física.
Según han explicado desde CSIF, los hechos se produjeron alrededor de las 4.30 horas, cuando un interno recientemente trasladado desde el Centro Penitenciario Murcia I prendió fuego a su celda. El recluso permanecía en el departamento de aislamiento después de protagonizar el domingo 18 de octubre una agresión en el módulo 6 en la que dos funcionarios resultaron heridos.
La rápida intervención de los funcionarios destinados en el departamento, del Jefe de Servicios y del resto de compañeros permitió controlar la situación y evitar consecuencias mayores.
“Queremos trasladar todo nuestro apoyo a los compañeros que han tenido que intervenir en este grave incidente y reconocer la profesionalidad de toda la plantilla ya que, una vez más, el personal penitenciario ha demostrado su capacidad de respuesta en circunstancias muy difíciles”, han señalado desde CSIF.
En ese sentido, el sindicato ha recalcado que lo sucedido “no constituye un episodio que deba considerarse aislado, sino una nueva señal de alarma sobre los riesgos que afrontan los profesionales penitenciarios, especialmente en departamentos conflictivos y de aislamiento”.
Por ello, desde CSIF han reclamado a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y al Ministerio del Interior que “adopten medidas concretas y urgentes para mejorar la seguridad en los centros penitenciarios”. Entre sus principales reivindicaciones, el sindicato exige la actualización y el incremento de los medios de intervención y autoprotección, especialmente para actuar ante incendios y situaciones de especial peligrosidad, la implantación de dispositivos táser para intervenciones graves, con los protocolos y la formación necesarios, y el refuerzo urgente de las plantillas, especialmente en los módulos más conflictivos.
Asimismo, CSIF considera imprescindible “impulsar la formación específica y continua de los profesionales en gestión de conflictos, actuación ante incendios, defensa personal e intervención con internos con patologías psiquiátricas, implantar medidas disciplinarias contundentes frente a los internos reincidentes en conductas violentas, que las agresiones al personal se persigan por la vía penal cuando los hechos puedan ser constitutivos de delito y un mayor reconocimiento profesional y retributivo de los trabajadores penitenciarios, acorde con la responsabilidad, la peligrosidad y las funciones que desempeñan”.
El sindicato también ha agradecido la rápida respuesta de la Dirección del centro en la aplicación de medidas tras lo ocurrido, así como la propuesta elevada al centro directivo para el traslado del interno a un régimen de vida cerrado. CSIF ha recordado que el recluso había llegado recientemente desde Murcia I, clasificado en segundo grado, y que, según la información trasladada al sindicato, había protagonizado diversos incidentes.
“No podemos normalizar que se produzcan agresiones a funcionarios y que, pocos días después, tengamos que afrontar un incendio en una celda. La seguridad de los trabajadores penitenciarios no es negociable y, quienes están en primera línea necesitan medios adecuados, personal suficiente y protocolos eficaces para intervenir sin poner en riesgo su integridad física”, han subrayado desde la organización sindical.

