La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha reclamado a la Inspección Educativa y a la Conselleria de Educación que “adopten medidas urgentes, concretas y eficaces” para resolver la problemática que persiste en el IES Politècnic de Castellón, después de que alumnado de ciclos formativos y personal docente hayan presentado nuevas quejas por presuntas irregularidades en el desarrollo de las clases, el trato al estudiantado y los procedimientos de evaluación por parte de un docente.
CSIF ya denunció públicamente esta situación el pasado mes de febrero y exigió a la Administración educativa que actuara ante las reclamaciones formuladas por profesorado y más de una treintena de estudiantes.
Meses después, la problemática continúa y vuelven a registrarse quejas, que describen episodios de trato intimidatorio, pérdida de tiempo lectivo, aplicación desigual de las normas en los talleres y falta de transparencia en las evaluaciones. A su vez, en el escrito presentado ante la Conselleria de Educación el alumnado también solicita acceder a exámenes y rúbricas de calificación que aseguran haber reclamado formalmente.
Para CSIF, esta reiteración pone de manifiesto la “necesidad de que las actuaciones administrativas y de supervisión se traduzcan en soluciones reales para esclarecer de manera prioritaria los hechos denunciados y evitar que el alumnado y el profesorado sigan soportando las consecuencias de una situación que afecta al normal desarrollo de la actividad educativa”.
Ante la persistencia de la situación, el sindicato reclama a la Inspección Educativa “que además de investigar y comprobar los hechos denunciados, tome medidas correctoras que garanticen unas condiciones adecuadas de convivencia, el respeto al alumnado, el normal desarrollo de las clases y la calidad de la enseñanza, para evitar que la situación siga perjudicando la formación, la convivencia y el trabajo diario en el centro”.
«Lejos de polémicas, la prioridad debe ser conseguir soluciones que garanticen que el alumnado pueda aprender en condiciones adecuadas y que el profesorado desarrolle su trabajo con normalidad y respeto y, en se sentido, cuando las quejas persisten durante meses y vuelven a presentarse nuevas reclamaciones, la Administración debe dar una respuesta clara, diligente y eficaz», han valorado desde CSIF.

