Dicen que no se puede creer en las casualidades, que no se ajustan a la realidad.
Pues bien, casualmente, un concejal de VOX en el Ayuntamiento de Burriana abandona la formación de extrema derecha para pasarse al grupo de los no adscritos.
Hoy ha dimitido un nuevo concejal del grupo ultra, Daniel Gutiérrez, solo seis meses después de acceder al cargo, y toda apunta a que los motivos de su salida son por «profundas discrepancias», ya que parece imposible continuar dentro del partido de «manera coherente».
Es la cuarta deserción, ya que se produjeron tres dimisiones del partido: De los cuatro ediles que comenzaron la legislatura, Juan Canós y Antonio Ferrándiz decidieron dejar su acta, mientras la concejala Beatriz Conejero se pasó al grupo de no adscritos como ha hecho Dani Gutiérrez.
Jesús Albiol, fiel servidor de la Presidenta Provincial Llanos Massó, se ha quedado solo en el Ayuntamiento lo que descarta las casualidades de las que hablábamos al principio.
El partido sigue anclado en el servilismo, parece ser que no muy racional, a las directrices de Madrid y al ordeno y mando de la presidenta provincial ajeno a la realidad de la provincia y de la localidad.
La desbandada no es solo en Burriana, desde la llegada a la presidencia provincial de Llanos Massó, un gran número de afiliados y simpatizantes se han ido apartando del partido, a otros les han obligado a apartarse, ante la imposibilidad de desviarse, aunque sea un milímetro, de la lo que manda » la jefa».

