Con confianza tras el importante triunfo en Mestalla (1-2) y después de haber superado la Primera Eliminatoria contra el CE Manacor (0-5), el Submarino regresó a La Cerámica para recibir al conjunto barcelonés, que llegaba a Vila-real en un momento difícil al haber caído eliminado en Copa del Rey y estar en la zona baja de la clasificación.
Los blanquiazules, dirigidos por Sergio García como técnico interino, saltaron al verde con muchas ganas de sorprender al Villarreal. Se mostraron como un equipo intenso y competitivo ante los groguets, que sufrieron muy pronto la lesión de Gerard Moreno. Cumplido el primer cuarto de hora de juego, el catalán acusó molestias musculares, obligando a Iñigo Pérez a mover el banquillo y dar entrada a Nicolas Pepe.
El Villarreal buscaba la portería defendida por Fortuño cuando Sergi Cardona fue claramente derribado en el área por Santiago en una disputa. La acción era muy clara, pero el colegiado Sánchez Martínez, al igual que el VAR, la pasaron por alto.
La polémica decisión arbitral no influyó en los ánimos de los amarillos, que siguieron buscando romper la igualdad.
Nada más comenzar la segunda mitad, Roberto vería portería, pero el tanto perico no subiría al marcador por un claro agarrón a Pau Navarro, con el que derribó al de La Vilavella para rematar a placer el centro de Javi Hernández.
En el 54’, Georges Mikautadze y Nicolas Pepe probaron los reflejos de Fortuño con dos oportunidades de gol prácticamente consecutivas. La del georgiano con un remate en el interior de área y la del marfileño con un lanzamiento seco desde la frontal.
Un gol de Cabrera decanta un duelo gris e igualado
A la hora de partido, fue el Espanyol el que desequilibró la contienda. Cabrera envió al fondo de la red un buen centro de Bryan Zaragoza desde el perfil izquierdo. Los pericos se ponían por delante en el electrónico.
En 30 minutos, el Villarreal debía encontrar el camino al gol para darle la vuelta al partido. Al poco del 0-1, lo intentó Buchanan con un disparo desde la izquierda que se marchó desviado.
El Espanyol se echó atrás y cerró los espacios a su espalda. Los amarillos no encontraban la manera de hacerle daño a su rival. En el tramo final del partido, entraron al campo Freeeman y Tani Oluwaseyi para dotar de mayor peligro al ataque del Submarino.
Los de Iñigo Pérez no encontraron la manera y la victoria del Espanyol acabó siendo definitiva.

