
Llevamos años arrastrando una creencia totalmente errónea. Esa patraña de que la prostitución es el “oficio más antiguo del mundo” es más falsa que la honradez de los políticos. No cabe ninguna duda que ese “honor” es propiedad de los políticos.
Recordemos que, en el Paraíso Terrenal, según las Sagradas Escrituras, no había ninguna prostituta, de ahí el nombre de Edén. Hasta que apareció el primer político ataviado con un disfraz de serpiente y ofreciendo manzanas a Adán y Eva, cómo esa gran persona que desviviéndose por sus semejantes reparte subvenciones que, previamente, ha robado a otros.
Ahí arrancó el nacimiento del primer político que, cómo históricamente se manifiesta, demuestra que es muy anterior a la aparición de la prostitución. Además, mientras que las personas que se dedican a ese oficio te brindan algo, los políticos sólo están para robarte y engañarte. Y así seguimos.
En vista de perpetuarse en su delictiva función, vieron la necesidad de agruparse para tener más fuerza y crearon una asociación mafiosa a la que pusieron de nombre Partido Político. Pero fueron más maquiavélicos y decidieron que no sólo tenía que haber un partido solo.
Si creaban tres o cuatro, darían la impresión de que había distintas formas de pensamientos y podrían dar la sensación a los inocentes mortales de que siempre habría alguien que lucharía por sus ideales. De esta forma nació el refrán :“los mismos perros con distintos collares”.
Y así llegamos hasta nuestros días. Parece mentira, pero una estrategia tan antigua sigue estando vigente en la actualidad. A base de repartir migajas, que previamente han saqueado al contribuyente, hacen creer a los votantes que colocando en la urna la papeleta de uno de esos delincuentes, la vida mejorará.
Y sí, es cierto, es la vida de ellos la que mejora, nunca la de los que con su trabajo contribuyen al bienestar de una nación. No tenemos más que ver que con cada ley, con cada normativa que se dictamina, con cada nuevo decreto, la vida de los españoles se encamina hacia un telúrico abismo.
Fíjense que, para aprobar leyes o cualquier norma, se reúnen los partidos políticos para ver que van a votar. Pero no hablan de lo bueno o malo de dicha ley puede reportar a los ciudadanos. No, sólo discuten sobre que va a obtener cada uno de los miembros de esas “camorras políticas”, lo otro no importa.
Su único objetivo es que puedan seguir exprimiendo el erario público, adornándolo con palabras rimbombantes como “democracia”, “por el bien del pueblo” o “frenar al fascismo”. Pero esas palabras no ayudan ni a los de las riadas de Valencia, ni a los sufridos ceutíes, ni a los españoles que sufren la deriva empobrecedora de nuestro país.
Que una piara de zarrapastrosos invada la Puerta del Sol de Madrid, con la excusa de defender a una sinvergüenza anciana que, encima y ante la cobardía extrema de las autoridades se sale con la suya, demuestra que los políticos pueden vender a su madre por cuatro duros.
Nunca, en la historia de la Humanidad, se ha asistido a la invasión de un país, sin que los dirigentes de este se crucen de brazos y, por si faltara poco, se colaborara con el invasor y, para colmo, se le entregara dinero, se le diera material militar y se vilipendiara a los habitantes de Ceuta.
Mi más sentido apoyo a los valientes “caballas” que están sufriendo en sus carnes lo que les brindan los políticos españoles, monarca incluido, ante el regocijo de los mafiosos oligarcas de la política española. Agustina de Aragón, falleció en Ceuta un hito de más de esta localidad española.
¿Qué podemos hacer para solucionar la difícil situación que padecemos en España? Difícil lo tenemos. Mientras existan los partidos políticos y los españoles sigan acudiendo a las urnas confiando en los que llevan siglos engañándoles, nos iremos extinguiendo.
Hay que expulsar a los invasores, pero para que la medida sea efectiva, hay que acompañar un invasor de un político. Así sí
Recuerden. no se fíen nunca de ningún político ni de ningún rey de dinastía francesa.
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros

