
El Estado Autonómico y la enfermiza aplicación de la nefasta Agenda 2030, nos coloca al borde del precipicio, tanto económico como social.
Nos vendieron muy bien la España Autonómica, como una panacea de futuro, y los ciudadanos, obedientes como siempre, aceptamos. Los resultados ahí están. Un desastre total que solo ha servido para fomentar la desigualdad entre españoles y el enfrentamiento social y económico entre comunidades.
Supone un gasto enorme y superfluo duplicando competencias en la mayoría de los casos. Todo ese dineral debería emplearse en paliar otras muchas necesidades que nuestra sociedad demanda, como dependencia, vivienda, creación de empleo y una bajada de impuestos tan necesaria que se está haciendo vital para la supervivencia de una clase media llamada a la desaparición.
La Agenda 2030, al servicio de no sé qué oscuros intereses, está llevando a la ruina nuestro sector primario, agricultura y ganadería, así como la pesca y la industria, no deja nada por destruir en nombre de la emergencia climática dando paso a la dependencia alimentaria de otros países y la sospecha del cobro de millonarias comisiones en Bruselas.
Controlan nuestras cuotas de producción imponiendo, con la escusa del ecologismo y en nombre del cambio climático, el “verde que te quiero verde” y el control de las emisiones de CO2.
Todo un verdadero montaje europeo al que se han plegado los gobiernos españoles. Pertenecer a Europa sería bueno siendo miembro de pleno derecho pero no para “llevar el botijo”.
Ésta es mi opinión personal, expresada libremente, no pertenezco a ningún partido ya que no creo en este “sistema pactocrático”, perdonen el neologismo, que no se parece en nada a la democracia plena que nos quieren vender.
A mí, y a mi edad, no me van a adoctrinar, en un sentido u otro, a favor o en contra de las dos bancadas. Ya tengo, creo, criterio propio suficiente.
José Luis Moreno Segura




